Zonas de estudio para tus hijos

El verano va a tocando a su fin. El regreso al cole está a la vuelta de la esquina y hay que ir pensando en tenerlo todo preparado para ese momento. Hoy nos vamos a centrar en las zonas de estudio.
A partir de los cinco años, aproximadamente, los niños necesitan su espacio propio para hacer sus tareas escolares. Es bueno que dispongan de una zona en su dormitorio donde tener sus cosas del colegio ordenadas y a mano.

Evidentemente a medida que el niño crezca la zona de estudio va a ir cambiando con él, por eso es importante evaluar las necesidades de cada niño según la edad e ir modificando ese espacio a medida que pasen los años.

Es importante crear en el niño el hábito del estudio desde pequeño. Ayudarle a tener sus libros y material ordenado y cuidado. Por eso si le habilitamos un lugar en su habitación para ese menester lo aprenderá sin darse cuenta, como un juego.

Claves para crear una zona de estudio práctica

1. Luz natural
La iluminación es muy importante, así que siempre que sea posible hay que ubicar el escritorio debajo de una ventana o en una zona de la habitación que reciba una buena luz natural.

 

Si eso no es posible y hay que optar por luz artificial, es preferible utilizar una luz blanca que es más parecida a la natural y no cansa tanto la vista.

 

 

 

 
 
2. Elige la silla adecuada
Tan importante como la luz natural es elegir la silla adecuada. Nunca debemos anteponer la estética a la comodidad del niño, por eso es importante que ellos prueben la silla antes de comprarla. Es fundamental que la espalda pueda mantenerse erguida y pegada al respaldo y que pueda apoyar los pies en el suelo.
3. Mantener el orden
El orden ayuda a mantener un buen hábito de estudio, así que tenemos que ayudarles a que todo esté en su sitio y sean capaces de encontrar las cosas por ellos mismos. Para eso es importante que dispongan de estanterías, cajoneras, papeleras, recipientes para guardar lapices, rotuladores, bandejas para los folios…

 

 

 

 

4. Espacios reducidos
Aunque la habitación del niño sea reducida no hay que renunciar a que disponga de su espacio de trabajo. Existen muchas soluciones pensadas para ubicar un escritorio y los elementos imprescindibles en cualquier espacio.
Se puede colocar la cama tipo litera y en el espacio inferior ubicar un escritorio. A veces es suficiente con colocar una balda que es más liviana y se puede hacer a medida del espacio disponible. Existen también escritorios abatibles que cuando no se utilizan se pliegan y dejan libre el espacio.

 

 

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